Dientes blancos gracias a la fotoactivación

15 noviembre, 2018

Conseguir unos dientes blancos y perfectos es hoy posible gracias a los avances y nuevas técnicas en odontología. Cuando el esmalte de los dientes va tomando un tono amarillento o si aparecen manchas, es el momento de plantear un tratamiento de blanqueamiento dental.

Qué es la fotoactivación

Es una técnica que permite aclarar el tono de los dientes entre 4 y 10 tonos en una sola sesión que dura alrededor de 45 minutos. Esta debe realizarse en la consulta odontológica, ya que el aislamiento de los tejidos blandos de la boca es imprescindible para evitar que se dañen.

Tras la protección de los tejidos blandos, se realiza la activación del peróxido de hidrógeno, que es el agente blanqueador, mediante la fuente LED de luz fría.

Esta técnica aporta la sencillez además de la eficacia, porque logra en una sesión un resultado óptimo en la mayoría de los casos. Disminuye la necesidad realizar varias sesiones ya que se blanquean todos los dientes en un mismo tratamiento. En esto se diferencia claramente de los kits que se comercializan para casa, en los que el blanqueamiento se ha de realizar diente a diente.

Los pasos previos a la fotoactivación

Antes de realizar el blanqueamiento por fotoactivación, el odontólogo ha de realizar una evaluación del estado de los dientes. El tratamiento no puede realizarse si existen caries, enfermedades de las encías o placas de sarro.

Ante las caries y las enfermedades periodontales se aplicará el tratamiento adecuado previamente al blanqueamiento. Para hacer desaparecer el sarro se debe realizar una limpieza profesional en la consulta del dentista, ya que es la única forma de eliminarlo.

Una vez que la boca está en perfecto estado de salud y limpieza se puede iniciar el tratamiento de blanqueamiento. De otra forma no se pueden obtener resultados óptimos.

Ventajas del blanqueamiento por fotoactivación

Las principales ventajas de esta técnica para los pacientes son:

– Es una técnica completamente indolora.

– Es asequible económicamente para la mayoría de pacientes.

– Resulta sencilla de aplicar y no requiere de múltiples sesiones.

– Es una técnica que los odontólogos manejan de manera habitual, por lo que no requiere gran especialización.

– Se obtienen grandes resultados incluso en una sola sesión. Este hecho no invalida que el odontólogo planifique más sesiones porque, por las características del paciente, se necesitan algunas más.

– Es un tratamiento que no afecta a la dureza de los dientes.

– No requiere de otros tratamientos complementarios.

– Es una intervención segura, no invasiva y cuyo éxito está demostrado científicamente así como avalado por estudios clínicos.

Por otro lado, nunca se deben realizar este tipo de tratamientos en exceso, dado que en este caso sí podrían dañarse las terminaciones nerviosas profundas y provocar hipersensibilidad dental, incluso cuando se utilice protección adecuada. Por tanto, debe ser el odontólogo el que determine el número de sesiones así como la frecuencia de las mismas.

Tener unos dientes blancos es, hoy en día, posible de manera sencilla con un tratamiento altamente eficaz como el blanqueamiento por fotoactivación. Únicamente se ha de seguir la recomendación de realizarlo en la consulta del odontólogo y respetar sus indicaciones.

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Escrito por Celia -