Cómo cuidar nuestra boca tras los excesos navideños

5 enero, 2018

Las tradiciones gastronómicas de la época navideña exponen a nuestra boca y a todas sus estructuras al daño que producen los excesos de comida y bebida. Para mantener la salud bucodental debemos cuidar nuestra alimentación, prevenir y tratar enfermedades dentales. Un experto nos puede mostrar los riesgos del consumo de alcohol y de determinados alimentos para nuestra dentadura.

Consejos del dentista

El alcohol es un compuesto de tipo ácido que puede dañar las encías y exponerlas a numerosas enfermedades. En la mayoría de ocasiones, puede resecar la boca y disminuir la cantidad de saliva, una sustancia imprescindible para destruir bacterias patógenas.

Además, diversos estudios destacan el nexo que lo vincula con la aparición de cáncer oral: el acetaldehído. Y también puede afectar a la estética de los dientes, porque contribuye al cambio de su color blanco. Debemos, en la medida de lo posible, evitar la ingesta de licores y productos similares, especialmente de los que contienen pigmentos que se impregnan en las piezas dentales, como el vino tinto. Pese a tildarse a esta bebida de saludable, su consumo habitual perjudica de muy distintas formas nuestra salud.

Por otro lado, el consumo de azúcares en grandes cantidades pasa factura. Este compuesto proinflamatorio sirve de alimento para las bacterias. La aparición de caries tras las navidades suele incrementarse debido al consumo de turrones, dulces y abundantes pasteles.

Igualmente, debemos evitar los refrescos azucarados. Como el alcohol, son productos ácidos que dañan nuestro esmalte y afectan a las encías. Sus cantidades en azucares simples son inmensas, lo que alimenta a las bacterias que provocan caries.

Cuidando nuestra boca y ortodoncia

La utilización habitual y correcta del cepillo de dientes es imprescindible. Debemos renovarlo cada dos meses, aproximadamente. Además, cuando nos cepillamos, no debemos ejercer presión sobre las piezas dentales, porque podemos retraer las encías y provocarles daños. Los ideal es que realicemos movimientos suaves desde delante hacia atrás y circulares, como si acariciáramos la superficie dental.

Por otro lado, el uso del hilo dental a diario es imprescindible, sobre todo para eliminar los restos de comida y de placa a la que no llega el cepillo.

Es imprescindible que combinemos estas prácticas con un enjuague bucal. De esta manera, terminaremos de eliminar las bacterias nocivas para la boca, además de evitar la aparición de aftas o úlceras bucales y enfermedades como gingivitis o caries. Su uso debe utilizarse siempre en pacientes que lleven ortodoncia, porque así prevenimos la descalcificación dentaria.

Una alimentación sana es imprescindible. Se recomienda el aceite de oliva por sus propiedades antiinflamatorias y antibacterianas, que pueden ayudar a proteger nuestra dentadura.

Realizar una revisión por un especialista es imprescindible a principios del nuevo año, sobre todo para prevenir posibles enfermedades en desarrollo.

Escrito por Celia -

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